¿Qué es la institución de la Síndica de Greuges de Barcelona?

La institución de la síndica de greuges de Barcelona es un órgano unipersonal complementario de la Administración municipal que tiene la función de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona y también de las personas que se encuentren en la ciudad aunque no sean residentes. Con esta finalidad supervisa la actuación de la Administración municipal y de los servicios públicos que dependen, especialmente todo aquello que hace referencia a los derechos y libertades establecidos en la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad.

La base legal de la institución se encuentra en la Ley municipal y de régimen local de Catalunya del 2003, año en que fue implantada al Ayuntamiento de Barcelona y establecido su reglamento. El Reglamento de la Sindicatura establece que se tienen que defender no sólo las personas que tengan la condición de vecinos, sino a todos y todas que se encuentren eventualmente en la ciudad.

La Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos, elaborada en Barcelona y aprobada en Saint-Denis, fue el motor del cambio legislativo en Catalunya para dotar los municipios de un ombudsman local o defensor del pueblo como institución independiente e imparcial, y por eso mismo el Reglamento remite a esta Carta Europea para relacionar los derechos que tienen que ser objeto de especial defensa.

El Pleno del Consejo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona aprobó el Reglamento de la Sindicatura de Greuges el día 21 de marzo de 2003, y más tarde, el 19 de enero de 2005, se reglamentaron los aspectos complementarios de la organización y su funcionamiento.

La primera síndica de greuges de Barcelona fue Pilar Malla i Escofet. Malla fue nombrada por unanimidad de todos los grupos políticos el 24 de noviembre de 2005.

La Sindicatura de Greuges fue incorporada a la Carta Municipal de Barcelona el 23 de diciembre de 2014. Con la incorporación a la Carta Municipal, la Sindicatura quedó reconocida por ley. Así, la regulación de esta figura, más allá de su Reglamento orgánico, permite el pleno reconocimiento del derecho de los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona a ver revisada su causa por una institución independiente, cercana y objetiva, que se pronunciará en términos de derecho y de equidad sobre su reclamación.

La síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà i Planas, fue elegida por unanimidad y nombrada el 30 de abril de 2010 por el Pleno del Consejo Municipal a propuesta del alcalde. Vilà tomó posesión de su cargo el día 13 de mayo de 2010 para ejercer el mandato de supervisar a la Administración municipal de forma independiente y objetiva por un periodo de cinco años.

El 1 de julio de 2016, Vilà, fue reelegida por el plenario del Consejo Municipal por un segundo mandato de cinco años. En el plenario, Vilà recibió el apoyo de todos los grupos municipales (Barcelona en Comú, CiU, Ciudadanos, ERC, PSC y PP), a excepción de la CUP, que se abstuvo.

Vilà tomó posesión del cargo el 5 de septiembre de 2016 en un acto en el Salón de Cròniques del Ayuntamiento presidido por la alcaldesa Ada Colau.